estertores de sirena

trabajo en un bar y por las noches
vacío un cubo de basura
en otro cubo de basura
más grande

botellas

las botellas de todo el día
botellas de cristal de vidrio de vino blanco de vino tinto
rosado
botellas de cerveza carlsberg
vichi
alhambra san miguel coca cola fanta mahou
tempranillo jumilla
botellas de zumo de naranja de zumo de melocotón
piña
de marcas que bebo y marcas que no conocía
antes de trabajar

botellas vacías de fiesta
gotean los restos de una alegría
que no es la mía

y chocan unas con otras mientras
caen y
no
se
rompen
y desearía que se rompieran todas

huele
me dejan las manos pegañosas
y me pitan los oídos
hasta un rato después
no mucho después

y suenan a...

realmente
no sé muy bien a qué suenan

pero después de vaciar el cubo de la basura
vuelvo al trabajo
y si trabajas
sabes a lo que me refiero
rabia derrotada
ganas de todo excepto
estar aquí

echo de menos un abrazo
y abro otra botella
esta para mí

suelto algunas bromas
compañeros
risas
cinco minutos de cigarro
cualquier cosa menos
trabajar
persigo con la vista la luz del camión
de la basura
sonrío y
me agarro a un boli
bic
para que no se me lleve el camión a mí
también

saco la libreta donde tomo nota

una libretita de bolsillo
donde escribo entre palabras como
2 copas mahou
1 vermut
calamaritos a la andaluza
bravas
(aunque en realidad pone
2 cop
1 ver
cal an
bra)
siglas entre las que
escribo

esto

y aunque el pitido desaparece
sigo escuchando botellas
mágicamente
una y otra vez
una y otra vez
una y otra vez

y a las dos de la noche
tras una jornada por la que hace siglos
ya se pegaron tiros
cerramos el local
cojo la bici
atravieso los aspersores de un jardín
y en una gran avenida
vacía
me cruzo con una pareja
echando fotos a su perro
sentándolo en un sillón
en la basura
junto al
contenedor
delante de él hay una mesita
parece la hora del té
y
luego
llego a casa
transcribo
esto
al ordenador
hasta que la luz del amanecer riega el geranio
de mi ventana y el
perejil
y no se me ocurre ningún final
sólo tengo en mi cabeza
esa imagen
de botellas
como si cayeran sobre mí
aplastándome
y fuera mi voz
mi yo todo
lo que
se rompiera
en añicos
y los restos
se me escapan
entre los días
sin más que

esto

cantos de sirena

tantas
alarmas rojas
botellas rotas
sueños interrumpidos por el
despertador
tiempo de cocción
cinco minutos
suena el temporizador del horno y
cuidado
que te quemas
el
cielo
de la boca
corre
piiii
corre
pita un árbitro en un
partido
tarjeta 
camión de bomberos
los semáforos habilitados para ciegos
¡no cruces!
¡no
cruces!
la puerta de la nevera o
del coche
no te olvides
el pestillo
pip 
pip
luz azul
de policía
ciérrame
ciérrame
no vaya ser que ocurra una desgracia
ponte el cinturón
puede que sea tu turno
en la charcutería
3 kilos de
muerte
rosa
de esa de oferta
y mientras tanto una  ambulancia
cruza la calle como un
ángel
y todos se apartan
empapados por el rastro color
sangre
en las paredes
en los ojos
en los oídos
que sea lejos
que sea
lejos
(ojalá
sea
cerca)
el timbre
un claxon
un martillazo
el telefonillo
cartero
puede abrirme
por favor
publicidad
facturas
¡no!
gritos
tu padre
tu jefe
la vecina que habla sola o el silencio tras
un orgasmo
llegan los basureros

¿a dónde nos llevarán estos 
cantos
de sirena?

sshhh...
que no escucho la
película
y faltan apenas 3 segundos
para que se salven
todos
o
nada

excusas

siempre se me dio bien
la tragedia griega
ser un Ulises de camino al más allá para preguntar
cómo volver
a mi puta
casa
inadaptado a los suelos planos
paseo por Tokio
mediante google maps
y no es que me aísle del mundo
sólo paso por ese momento en que descargo
videojuegos
me negué a coleccionar porno
para dedicarme a tiempo completo a estar
solo
ante el espejo
y repetir curso
en echarte de menos
así, sin florituras, sin más
sólo de menos
sin aprender
sino en negativo
aunque nunca nada fue tan bueno como para pedir
segundo plato
da igual que ya esté empachado
la tristeza siempre encuentra sus propias
excusas
no pide esfuerzos
ni siquiera me fue del todo difícil
odiarme

hablar en flor
eso es otro tema

¿por qué me da tanto...
decir
te quiero?

agosto bajo tierra

hay en mi mesita de noche una lámpara
redonda como
la luna
o una bola de brujería
empañada de polvo

atrae a los insectos en verano
y durante la noche
(no duermo hasta al amanecer)
los mosquitos se cuelan por la ventana
adentro de la lámpara
desde abajo
y revolotean alrededor de la bombilla
dándose golpes contra las paredes
de la bola
de cristal
como estrellas fugaces negras tan
suaves
que ni el polvo se
estremece
y
mueren allí

cuando me di cuenta de esto
dejé correr el tiempo
y ahora
a finales de agosto
levanto la lámpara
paso una servilleta de papel
por la mesita
recojo los cadáveres de
mil bichos
voy a la cocina
tiro el papel a la basura y antes de cerrar la tapa
veo en esas manchas negras sobre
gris polvo
mi
radiografía


aviones de papel

despierto
antes de que suene el
despertador
me levanto
pongo música
la lista que titulé
"geranios en la ventana"
tomo un café
de anoche
voy al baño
vuelvo a la cocina
vuelvo al baño
y la cisterna atestigua
mis nervios por un vuelo
que no me espera
prisas
reviso la maleta
una vez más, que no la última
y enciendo un cigarro
que tiro por la mitad
cojo un bus sin desayunar
y atravieso
esta
mi ciudad
que no es mi ciudad
pero sí donde
vivo
espero una cola
miro las pantallas
y luego otra cola
subo al avión
saco el libro del viaje y
leo las palabras de
hablando de
que se enamoró de
el que sin
no sería más
que
y
atravieso el mar
a no sé cuántos metros de altura
las montañas
cultivos
pueblos
carreteras
ciudades de juguete
y en apenas hora y media
aterrizo
en mi ciudad
que es la mía de siempre
pero no donde vivo
enciendo otro cigarrillo
que tampoco termino
y entre tanto
pienso en escribir
esto
que lees
ahora
y me pregunto si
mis palabras
llegarán a algún
destino

anónimo/a

mírame
anónimo/a del metro
anónimo/a en la barra
en la discoteca, clase o
trabajo
cliente
compañero de piso
doctor
funcionario del desempleo
papá
hermana
mírame
eso es lo que significa mi cara
me niego a creer que sólo yo desee
un abrazo
y me sienta tan pequeño
aquí
como una bala
atravesando túneles y
céspedes y
todo el tráfico
del mundo entero
a la espera de que llegue mi turno
en la cola
del hipermercado
una vida disparada a la 
soledad
despacito
anónimo/a
me niego a creer que yo sea el único
montoncito de polvo de estrellas
arreglado con pantalones
estudios y una sonrisa
para levantarse cada día
comer cagar y follar
aferrado a una canción
el alquiler
y las migas de pan al borde de una mesa
silenciosas
inanes
anónimo/a
dime algo
por favor

ni que sea
te odio